Tu vídeo está listo

Vídeo gratuito para quien sigue en su relación, quiere cuidarla y no quiere seguir cediendo, callando o dando de más por miedo a perder a su pareja.

Deja de reaccionar desde lo que aprendiste en la infancia y empieza a elegir cómo respondes en tu relación.

Aunque ya lo hayas intentado por tu cuenta. Aunque pienses que tú eres así.Cuando termines el vídeo, reserva tu sesión de valoración gratuita conmigo.

¿Te reconoces en alguna de estas escenas?

  • Discutís por algo cotidiano y te oyes decir «vale, lo que quieras». Otra vez. Y lo que no has dicho se queda dando vueltas toda la noche.

  • Te escribe un mensaje seco, o tarda en contestar, y en tu cabeza pasas del enfado a la tristeza, y de la tristeza al miedo. Aunque no haya pasado absolutamente nada.

  • Te vuelcas en dar —⁠detalles, planes, tu agenda cuadrada con la suya⁠— y cuando no llega ese abrazo aparece un resentimiento silencioso. Y encima te sientes culpable por esperarlo.

  • En el trabajo decides, opinas y pones límites. Con tu pareja te callas lo que te ha molestado.

  • Una voz interior te juzga, te exige y te dice que no eres suficiente para que te quieran.

  • Lo has leído, lo has hablado, a lo mejor hasta lo has trabajado en terapia. Lo entiendes perfectamente. Y a la próxima tensión, vuelves a hacer lo mismo.

Si te has visto en alguna, no es falta de entereza, y mucho menos de valía. Es un patrón inconsciente. Y se puede dejar de obedecer.

Por qué entenderlo no te ha bastado

Debajo de todo hay un miedo a la pérdida que aprendiste en la infancia. Yo lo llamo miedo sostenido: una alerta que se encendió entonces y nunca se apagó.

Hoy salta con cualquier gesto: una distancia, un silencio, un mensaje seco. Y antes de que pienses nada, el cuerpo ya ha reaccionado: el nudo en el estómago, la presión en el pecho. Ya estás cediendo. Por eso entenderlo no basta: la comprensión llega a la cabeza cuando la alerta ya ha saltado en el cuerpo.

Mi método, Madurez Consciente, trabaja justo eso. En cuatro pasos, y el orden importa:

1

Ver el origen.

De dónde viene tu patrón, para que dejes de cargar con la culpa.

2

Sostener la emoción.

Quedarte con el miedo sin huir de él, hasta que se disuelve y deja de decidir por ti.

3

Acallar la voz interior.

Oír la voz que te dice «no eres suficiente» sin obedecerla.

4

Elegir cómo respondes.

Decir lo que sientes, poner límites sin culpa y dar sin buscar su afecto para llenar tu vacío.

Quién soy y por qué puedo ayudarte

Cristian Pajares
Cristian Pajares · Coach acreditado ICF

Soy Cristian Pajares. Y empiezo por lo que no soy: no soy psicólogo, y no voy a hacer como que lo soy.

Soy orientador y coach acreditado por la ICF, y me he formado en la psicología analítica de Jung, el Eneagrama y el estoicismo. Pero mi mayor credencial es otra: lo viví.

Crecí sin nadie que me sostuviera por dentro. Siendo muy joven perdí a mi padre de forma violenta, y poco después lo perdimos todo. Aprendí que si todo se derrumbó una vez, podía volver a derrumbarse en cualquier momento. Y ese miedo a la pérdida se proyectó en mis parejas.

Lo que me cambió no fue entenderlo. Fue la práctica: aprender a sostener el miedo sin huir de él y a sentarme en silencio sin hacer caso a esa voz. Hoy ese miedo ya no gobierna mi vida. Y por eso hago esto: no te hablo desde un libro, te hablo desde lo vivido.

¿Por qué agendar esta sesión?

1

Porque vamos a mirar tu caso, no un patrón genérico: qué pasa en tu relación, desde cuándo, qué has probado ya y de dónde viene lo que te pasa. Y te llevas mi visión y unas primeras indicaciones para la próxima vez que aparezca, aunque después no trabajemos juntos.

2

Porque te voy a decir la verdad. Si veo que puedo ayudarte, te cuento cómo trabajo. Y si veo que lo tuyo necesita otra cosa, u otro profesional, te lo digo sin rodeos.

3

Y porque no es para todo el mundo. No es para cambiar a tu pareja, ni para recuperar a quien se fue, ni para quien solo quiere desahogarse. Si en tu relación hay miedo, maltrato o humillaciones, eso requiere ayuda presencial e inmediata. Solo trabajo con personas comprometidas con su proceso, dispuestas a mirarse por dentro y sin miedo a mirar el pasado.